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Lydia y Luismi se conocieron en el año 2009. Se gustaron desde el primer instante en que se vieron. Tras un primer acercamiento, él se atrevió a dar el paso final para estar junto a ella. El 28 de octubre empezaron a salir. El tiempo para ellos empezó a correr rápido y veloz, pues cuando estaban juntos las horas se hacían minutos, y los meses se pasaron en lo que para ellos fueron un sin fín de días de alegría. Antes de que se dieran cuenta pasó un año, así que decidieron irse a vivir juntos. Eso les trajo miles de nuevas experiencias que sirvieron para fortalecer la relación.

En el año 2014 Luismy sorprendió a Lydia con la gran pregunta. A ella le costó asimilarla, pues no se esperaba una escena tan planificada, con lo poco detallista que solía ser su novio. Pero aquella noche él la llevó a una pequeña aldea, algo que ella siempre había soñado, y en medio de una noche estrellada y solitaria Luismy le tendió el anillo y mientras le interrogaba con la mirada dijo: "¿Quieres casarte conmigo?". "Por supuesto" contestó ella llena de emoción... 

Lydia, al contrario que Luismi, es una joven muy detallista, por lo que comenzó a organizarlo todo para la boda con mucho tiempo de antelación. El restaurante fue lo primero que reservaron. Sabían que querían el Llagar de Colloto porque eran clientes habituales de allí. A la hora de escoger la fecha, eligieron el año 2016. Buscaron un sábado del año que coincidiera con el 28 (el día en que empezaron a salir) y encontraron el 28 de mayo. 

Lydia compró el vestido en Pronovias, modelo "presen". Usó los zapatos de Angel Alarcón, la peineta se la prestó su hermana, la liga fue un regalo de Noemí, su mejor amiga, a quien eligió para que fuera la testigo de la boda. El traje del novio fue adquirido en la "boutique Chromé".

El vehículo lo alquilaron en "el coche de tu boda" en coche clásico de Lugones. Escogieron detalles para la boda, como una foto en miniatura (detalle que encargaron a Cámaras Rotas), una taza y un monedero del rincón del monedista. El DJ fue Mario, el Pincha de tu boda. 

Cuando llegó el gran día cada uno durmió en casa de sus padres. Ese día Lydia se levantó y fue a la peluquería URBAN L&A con su madre y su hermana. Al llegar a casa nuestros fotógrafos tenían sus cámaras preparadas para comenzar con el reportaje de boda. 

El día se mantenía despejado, pero justo en el momento en el que el coche llegaba a la iglesia, comenzaron a caer del cielo grandes gotas de agua que iba empapando poco a poco las calles de Oviedo. Los nervios, hasta aquel momento inexistentes en Lydia, se apoderaron de su cuerpo... Sin poder evitarlo las lágrimas brotaron de sus ojos y rodaron por su rostro hasta caer en el vestido. "Es un cúmulo de mala suerte" se repetía la novia, mientras observaba como las gotas que caían sobre los cristales del coche se hacían cada vez más y más grandes.

Lydia entró a la iglesia con las lágrimas en los ojos, lágrimas que rodando en su rostro hasta manchar el escote de su vestido... Fue su madre quien, muy cariñosa y atenta, se acercó para secárselas con un pañuelo. 

Luego todo pasó muy rápido: la misa, los deseos, etc. Salieron de la iglesia en buscar de un lugar cubierto en el que cobijarse. A pesar de la lluvia, las fotos inmortalizaron el momento de la salida, con confetis y pétalos sobre los novios. 

Cuando llegaron al Llagar de Colloto les estaban esperando con paraguas tanto a los novios como a los invitados. El aperitivo se sirvió en una carpa exterior, pero al poco rato la lluvia dejó un momento de tregua así que pudieron estar al aire libre. Luego todo fue sobre ruedas, la comida, la tarta, etc. Hubo un montón de sorpresa, para los testigos, para los amigos de los novios, para la madre del novio... En el lanzamiento del ramo, Noemí fue la afortunada en cojerlo.

En el vals sonó la canción de Carlos Ribera, "solo tú". Habían estado ensayando una coreografía de bachata para el baile, pero Luismy no logró aprendérsela a tiempo y tuvieron que improvisar mucho. La celebración poco a poco se fue terminando... Los novios se quedaron a dormir en la suite nupcial que tiene el llagar. Al día siguiente, se quedaron a desayunar en la habitación, y otra vez de vuelta a la realidad...

Lydia y Luismy estuvieron encantados de compartir con la gente a la que más quieren ese día tan importante de sus vidas. Y en Cámaras Rotas, agradecemos de todo corazón que hayan confiado en nosotros para inmortalizar el día de su boda. Les deseamos toda la felicidad que se merecen, y que en éste recién estrenado 2017 sigan construyendo una relación sólida y fuerte como lo han hecho desde el principio.

 
Percha

Mientras Lydia, su madre y sus hermanas estaban en la peluquería, aprovechamos para fotografiar los preparativos de Luismy:

Este año nos vemos en la Feria de novios de Asturias en el edificio Calatrava


Estaremos tu disposición en nuestro stand los días 1 y 2 de octubre


Ven a conocer nuestros trabajos y ofertas especiales para estas jornadas.


Te esperamos...

 
feria novios

Hemos ganado el premio ZIWA 2016

a nivel interncional de fotografía de boda.

Los ZIWA, Zankyou International Wedding Awards, son unos premios que ponen en valor el trabajo de los profesionales del sector de las bodas.

Los premios NO los otorga Zankyou, sino profesionales, novios y blogs especializados que han votado en conciencia a quienes consideran los mejores, cada uno con su opinión y experiencia, por tanto la selección de ganadores pone en común los gustos de todos.


Nos sentimos muy orgullosos de este nuevo reconocimiento

¡y queremos compartirlo con vosotros!

Cámaras rotas

 different shoots

 

 
ZIWA - FOTOGRAFO DE BODAS